FINANZAS PROVINCIALES 2015 – 2024 Y CIERRE DE AÑO 2025

Según estimaciones propias, el Estado provincial cerró el año 2025 con un superávit corriente en torno al 6% de los recursos corrientes y un déficit operativo cercano al 5%, luego de 4 años consecutivos de superávit operativo entre 2021 y 2024. Del análisis de la información fiscal destacamos los siguientes aspectos:

Tamaño del Estado: El peso del Estado provincial sobre la economía de Mendoza ha disminuido en la última década. Las erogaciones totales representaban el 23,1% del PBG en 2015 y cayeron al 19,6% en 2024, último año con PBG publicado. No obstante, este nivel continúa siendo superior al registrado en 2004, indicando que, desde entonces, el sector público provincial creció más que el sector privado. En línea con lo anterior, la carga fiscal provincial alcanzó el 6,4% en 2024, por debajo a los valores de 2015 (6,8%) y de 2017 (7,3%), aunque aún es elevada al compararla con el inicio de la serie (3,6% en 2004).

Recursos fiscales: Entre 2015 y 2024 los recursos corrientes del Estado provincial se redujeron un 14% en términos reales, con una caída mayor en los recursos de origen provincial (16%, con los recursos tributarios cayendo 20%) que en los de origen nacional (13%). En la última década los recursos nacionales representaron algo más del 50% de los ingresos corrientes y su participación aumentó desde 2019. Los recursos tributarios explican el 70% de los recursos de origen provincial, y el impuesto sobre los ingresos brutos es el 80% de los recursos tributarios locales. En los últimos 12 meses con datos publicados (oct24-sep25) se observó una moderada recuperación de los recursos corrientes, en torno al 4,3% real.


Erogaciones corrientes: El gasto en personal y las transferencias a municipios representan dos tercios del gasto corriente. La evolución de estas partidas resulta central para explicar la dinámica del gasto público provincial. El peso de los intereses y gastos de la deuda se redujo al 2% de las erogaciones corrientes. En términos reales, el gasto corriente cayó 32% entre 2015 y 2024, reflejando el proceso de ordenamiento fiscal iniciado en 2016. Sin embargo, en el último año volvió a crecer, recortando parcialmente lo ocurrido en años previos.


Empleo público: la cantidad de agentes públicos cada 1.000 habitantes se redujo de 57,3 en 2015 a 49,1 en la actualidad, una contracción del 14%. El empleo público provincial creció durante la primera mitad de la década pasada y se redujo a partir de 2016, ubicándose por debajo de los 103.000 agentes a fines de 2025. En esa línea, el gasto en personal se redujo del 65% de los recursos corrientes en 2015 hasta alrededor del 40% en 2024, con un repunte en el último año. Este proceso resultó clave para alcanzar y sostener el equilibrio fiscal.


Resultado corriente: Luego de años de deterioro entre 2006 y 2015, el ordenamiento iniciado en 2016 permitió recomponer gradualmente el resultado corriente, pasando de un déficit del 7% de los recursos corrientes en 2015 a superávits desde 2018 en adelante, que promediaron el 14% entre 2021 y 2024. Para 2025 estimamos un resultado corriente en torno al 6% de los recursos corrientes. El superávit corriente es una de las claves de la sostenibilidad de las cuentas fiscales provinciales.

Erogaciones de capital: El gasto en capital recuperó participación luego de la fuerte caída registrada durante la pandemia, ubicándose en el último año alrededor del 11% de los recursos corrientes, por encima del promedio de la última década. Punta a punta, las erogaciones de capital ganaron peso relativo en relación a las erogaciones corrientes. Este cambio es atribuible al mayor orden fiscal, que permite dar más espacio a la inversión pública dentro del presupuesto provincial.


Resultado operativo: Estimamos que 2025 cerró con un déficit operativo cercano al 5% de los recursos, dependiendo de lo que haya ocurrido con los ingresos y gastos corrientes y las erogaciones de capital en el último trimestre. Entendemos que este déficit será financiado mayoritariamente con ahorros generados en ejercicios anteriores y, marginalmente, con préstamos habituales de organismos multilaterales de crédito, autorizados en el presupuesto 2025.


Hacia adelante, es importante monitorear la evolución de los recursos y administrar con prudencia el gasto corriente. Un Estado austero y sostenible constituye una contribución relevante a la competitividad de la economía provincial. El proceso de ordenamiento fiscal iniciado en 2016 debe continuar, con foco en la eficiencia del gasto y en la reducción gradual de la carga tributaria sobre el sector privado productivo.

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